Tradición e historia

En el mundo del vino desde el siglo XVIII

La historia de Bodegas Balbás se remonta a más de doscientos años en la localidad burgalesa de La Horra.

 

Es en 1777 cuando Abundio Balbás comienza a elaborar vinos tintos procedentes de uvas de cultivo propio para consumo local ya que, por aquel entonces, en los pueblos cada aldeano tenía un cometido. El vino se transportaba y distribuía en pellejos, también conocidos como odres, hecho que estuvo fuertemente ligado a la familia hasta la evolución y llegada de las botellas, ejerciendo hasta el final el oficio de boteros.

 

Tras Abundio, llegaron más Balbás que vivieron siempre en paralelo al mundo del vino. Así seis generaciones hasta llegar al siglo XXI con su tataranieto, Juan José Balbás, hoy Director General y uno de los grandes referentes en la Denominación de Origen Ribera del Duero. De hecho, Bodegas Balbás fue una de las bodegas pioneras que constituyeron la denominación de origen en 1982, a día de hoy seña de identidad de más de 300 bodegas. Su vinculación con la DO es incondicional, incluso Juan José fue presidente del Consejo Regulador desde 1996 hasta el año 2000.

 

 

Juan José Balbás, pasión por el vino

Juan José Balbás ha heredado todo el conocimiento de su abuelo Abundio y de su padre, Víctor. Desde pequeño empieza a nutrirse del conocimiento del vino, pero no es hasta cumplidos los 26 años cuando se dedica de manera profesional.

Con la premisa heredada de su padre de que lo más importante del vino es “la calidad de la uva y la viña”, inicia una transformación del proyecto. Junto a la herencia y tradición, añade notas de “innovación” porque como dice, “a todos nos enamora el coche de caballos pero se va más cómodo en el de combustible”. Además, puede presumir de manejar la variedad de Cabernet Sauvignon para la elaboración de sus vinos de forma única.

“Mi padre era un amante del vino, enamorado del campo, afable, con un don de gente extraordinario y un hombre trabajador.”

“Conservamos la esencia de antes y la integramos con todos los avances tecnológicos, haciendo de Balbás, un referente clásico en la Ribera del Duero, elegante, con gran personalidad y cuyos vinos no dejan indiferente a nadie.”

Clara de la Fuente, la otra mitad

Esta transformación de la bodega no hubiese sido posible sin el papel fundamental de su mujer, Clara de la Fuente. Ambos han dedicado más de veinte años, los que llevan juntos, a sacar adelante Bodegas Balbás. El secreto no puede ser otro que “el tesón, la constancia, la ilusión, el trabajo, el esfuerzo, y muchas horas de dedicación”. Clara reconoce que lo peor de este camino es la “soledad” con la que a veces debes tomar decisiones que afectan a muchas personas. Una responsabilidad que comparte con un gran equipo humano que forman parte ya de la familia Balbás.

“Cuando eres más joven posees más valentía, quizás porque no eres consciente del peligro de una mala decisión, ahora después de pasar muchas noches sin dormir, llegas a una edad en la que afrontas con más tranquilidad, serenidad y sosiego toda la responsabilidad que llevas a tus espaldas”